Una redacción aplica 20 comprobaciones a su correo, en un orden fijo, y lo descarta en la primera que falla. Esta es esa lista — para que la aplique usted mismo, a la última propuesta que envió de verdad, antes de escribir la siguiente.
12 páginas. Sin ninguna secuencia de correos escondida dentro.
Cuatro etapas, cada una planteada por una parte distinta del proceso. La mayoría de las propuestas muere en la primera, y por eso «hemos mejorado nuestra nota de prensa» no suele cambiar nada. Cada comprobación se aplica al correo que ya envió: sin herramientas, sin agencia, sin reuniones.
Cuatro etapas · 20 comprobaciones · unos veinte minutos con una propuesta real.
Ejemplo ilustrativo, no un cliente. Sirve para mostrar la forma de una reescritura — su propuesta será la suya.
Ambas son gratuitas y no son el mismo producto. La diferencia está en quién hace el trabajo y en si algo es específico para usted.
En pocas palabras: la lista le dice por qué falló el correo. La Auditoría Exprés le dice si tiene una historia siquiera. El trabajo de pago es cuando prefiere que la apliquemos con usted.
Sí. En diez segundos, y será más larga que la nuestra. Justo por eso la lista no es donde está el valor — y preferimos decirlo antes que fingir lo contrario.
Tres cosas que no hará. No le dirá cuál de las veinte comprobaciones importa para su propuesta, para ese periodista, este mes — no lo sabe, así que se cubre y se las da todas. Enunciará convenciones editoriales con total seguridad, incluidas las que se ha inventado; cada estándar de nuestro PDF indica si es una convención publicada o una práctica de trabajo. Y nunca ha tenido que decirle a un fundador que la historia de la que está orgulloso no es noticia — que es donde mueren de verdad la mayoría de estas propuestas.
El resumen honesto: el método no es escaso y no cobramos por él. Saber qué regla romper y cuándo — esa es la parte escasa.
Dos cosas, y ambas merecen decirse. Algunos lectores arreglarán su propia propuesta y nunca nos escribirán — es un intercambio justo por haber sido quienes se lo contamos. Otros descubrirán que el problema no es el correo en absoluto, y entonces somos la gente obvia a la que preguntar. Preferimos ganárnoslo siendo útiles primero que prometiendo una cobertura que todavía no podemos enseñarle.
Pregunta justa — los medios han cambiado más que la mayoría de sectores desde 2010. Las cuatro etapas apenas se han movido, porque siguen cómo está organizada realmente una redacción: alguien revisa, alguien decide, alguien verifica, alguien produce. Lo que sí ha cambiado mucho es lo que hay dentro: cómo llegan las propuestas, qué cuenta como imagen, con qué rapidez se mueve un cierre y cuánta verificación hace un periodista solo en lugar de con una mesa detrás. Las comprobaciones reflejan la versión actual, no una reimpresión.
No. Si en esta página no hay teléfono es por algo: todo lo que hacemos ocurre por escrito y a su ritmo. Si responde, le responde una persona — no una secuencia, no un bot.
Es gratuita en cualquier caso. Pero está pensada para una situación concreta, y es justo decir cuál.
Qué es y qué no es este documento. Es una lista de comprobación editorial basada en la experiencia dentro de redacciones. No es asesoramiento jurídico y no promete cobertura — nadie puede. Lo que vale una propuesta depende de lo que esté ocurriendo de verdad en su negocio.
De dónde salen los estándares. Cada comprobación está etiquetada como convención editorial publicada o como práctica de trabajo, e indica cuál es. Los medios difieren, y la política declarada de una publicación siempre pesa más que una regla general.
Sus datos. Su correo se usa para enviarle este archivo y, si lo consiente, material ocasional sobre medios y reputación — nunca más de una vez por semana. No usamos ninguna plataforma de envío masivo, no vendemos ni compartimos información personal, y una sola respuesta lo detiene. Consulte nuestra Política de Privacidad y la No vender ni compartir mi información personal.
Gratis, sin llamadas y con una persona real al otro lado de la respuesta.
¿Por qué regalar el método? No nos cuesta nada salvo el orgullo de guardarlo en secreto. Si le sirve y nunca sabemos de usted, es un buen resultado. Si algún día prefiere que alguien haga este trabajo con usted, ya sabrá cómo trabajamos.